Interpretación de los resultados de Leishmania: Cómo comunicar los resultados a los clientes
La leishmaniosis, causada por el protozoo Leishmania infantum, es una enfermedad zoonótica de transmisión vectorial por flebotomos con importantes repercusiones en medicina humana y veterinaria. Se ha descrito en varios países europeos y su prevalencia está cambiando con el tiempo.
La leishmaniosis canina (CanL) puede dar lugar a una serie de manifestaciones clínicas de leves a graves, que pueden ser mortales si no se diagnostican y tratan adecuadamente. Los signos clínicos más frecuentes pueden incluir linfadenomegalia generalizada, letargo, pérdida de peso y trastornos cutáneos, vasculares, oculares o neurológicos, entre otros.
Esto es lo que hay que saber sobre la CanL en todas las regiones endémicas y cómo hablar de esta enfermedad con los propietarios de mascotas.
Leishmaniosis canina en la cuenca mediterránea
La CanL es endémica en el sur de Europa, sobre todo en países de la cuenca mediterránea, donde los perros constituyen el principal reservorio peridoméstico de L. infantum. En estudios epidemiológicos recientes realizados en Europa se han descrito seroprevalencias superiores al 10% en Italia, España, Portugal y Grecia (11,9%, 10,7%, 13,8% y 18,5%, respectivamente) e inferiores al 10% en Francia (8,7%).
Dentro de un mismo país, la seroprevalencia varía mucho debido al clima, la estacionalidad y los requisitos bioclimáticos y ecológicos de los flebotomos. Por ejemplo, España presenta diferentes bioclimas y la seroprevalencia que se ha reportado varía desde el 2% en la costa norte hasta el 57,1% en las Islas Baleares.
Aunque esta enfermedad era anecdótica en el norte de Europa, la importación de perros infectados y el cambio climático global han aumentado el riesgo de transmisión local. El aumento de las temperaturas también puede favorecer que los flebotomos vectores sobrevivan en nuevas regiones, ampliando el área de distribución de la enfermedad.
Diagnóstico de CanL en países endémicos
Dada la propagación de la enfermedad, las herramientas de diagnóstico son esenciales para diferenciar entre dos tipos de pacientes con infección por Leishmania: perros infectados clínicamente sanos y perros enfermos. En regiones endémicas donde hay una elevada densidad de vectores competentes y de hospedadores susceptibles, la prevalencia de L. infantum en perros infectados clínicamente sanos es elevada.
En zonas endémicas es esencial explicar al propietario por qué es tan importante el diagnóstico de la infección, ya que se recomienda realizar pruebas de cribado para detectar anticuerpos de L. infantum cada 6-12 meses como mínimo. Para fomentar la realización de pruebas, asegúrese de comunicar al propietario los puntos más importantes sobre el cribado y el diagnóstico:
- Los perros clínicamente sanos deben someterse a pruebas de cribado antes de la vacunación, la donación de sangre y la reproducción.
- El cribado puede ayudar a controlar que los perros infectados no viajen a regiones no endémicas y a evitar la importación de perros aparentemente sanos de otras zonas endémicas.
- Confirmación de la enfermedad y detección precoz
- Seguimiento de la respuesta al tratamiento
- Realización de pruebas serológicas anuales
La detección precoz ayuda a evitar la progresión de la enfermedad. Permite a los veterinarios determinar qué tratamiento será más eficaz, en función del estadio de la infección y del estado clínico.
Proceso de diagnóstico integrado
Antes de tomar decisiones sobre el tratamiento y el pronóstico, se debe clasificar al paciente en un estadio clínico según los signos clínicos, los hallazgos clinicopatológicos y los anticuerpos frente a leishmania. Se debe seguir un proceso de diagnóstico adaptado a cada paciente que incluya:
- Cribado serológico anual y evaluación clínica: en todos los perros es necesario realizar un cribado serológico anual. Primero, se debe explorar al perro según los signos clínicos que presente (lesiones cutáneas, linfadenomegalia, pérdida de peso, etc.).
- Anomalías clinicopatológicas: se debe buscar cualquier anomalía en el hemograma completo, el perfil bioquímico, la electroforesis de proteínas, el análisis de orina y UPC. Por ejemplo, un cociente albúmina/globulina bajo (<0,6) es un biomarcador útil asociado a la enfermedad.
- Métodos serológicos: para detectar anticuerpos anti-L. infantum en muestras de sangre mediante técnicas cualitativas y cuantitativas. Las pruebas en el punto de atención son herramientas de cribado útiles para realizar en la clínica y, si son positivas, se debe recurrir a la serología cuantitativa para determinar el nivel de anticuerpos en un laboratorio de referencia. La prueba de inmunoabsorción enzimática (ELISA) y la prueba de inmunofluorescencia de anticuerpos (IFA) son métodos apropiados para cuantificar los anticuerpos anti-L. infantum.
- Métodos parasitológicos: a continuación se realiza la citología, la histología con inmunoquímica o las pruebas moleculares para detectar directamente el parásito en muestras de tejido, especialmente en casos clínicamente sospechosos o perros con anomalías clinicopatológicas compatibles con leishmaniosis y bajo título de anticuerpos. La sensibilidad de estas pruebas depende de la muestra (p. ej., médula ósea, ganglio linfático, piel, bazo, etc.) en la que busquemos amastigotes de Leishmania. En el examen citológico de las lesiones cutáneas y de los aspirados de médula ósea/nódulos linfáticos/bazo se pueden visualizar amastigotes con el microscopio, que pueden estar directamente relacionados con la manifestación de la enfermedad. La detección de ADN del parásito mediante PCR es una prueba más sensible que la microscopía. La PCR cuantitativa para determinar el número de parásitos puede ser útil para el pronóstico y el seguimiento del éxito del tratamiento. Hay que tener en cuenta que un resultado negativo de la PCR significa simplemente que la muestra no contenía ADN detectable del parásito en el momento de la prueba. Para descartar la infección en casos con sospecha clínica, puede ser necesario realizar varias pruebas de PCR en diferentes tejidos o combinar la PCR con otros métodos diagnósticos.
Interpretación de un resultado positivo en regiones endémicas
Es esencial elaborar un plan de comunicación para el seguimiento de la leishmaniosis que permita mantener una relación clara y positiva con los propietarios. Esto garantiza que entiendan perfectamente las implicaciones de los resultados de las pruebas y cómo proceder, lo que nos permite demostrar una atención y un apoyo continuos.
Si una mascota da positivo en las pruebas de Leishmania, comunique a los propietarios las posibles implicaciones clínicas y los siguientes pasos para el tratamiento o seguimiento. Puede ser necesario explicar que un resultado positivo en zonas endémicas no siempre significa que el perro tenga la enfermedad activa, ya que muchos perros pueden permanecer infectados sin desarrollar signos clínicos. Es importante comprobar si existen anomalías clinicopatológicas en los perros seropositivos pero aparentemente sanos, ya que estos hallazgos los llevarán a la categoría de enfermos. Es probable que los perros con anomalías clinicopatológicas tengan títulos de anticuerpos más elevados y con mayor frecuencia sean positivos en la PCR.
Cuando comunique un resultado negativo en perros con signos clínicos compatibles o factores de riesgo evidentes, explique que puede ser necesario repetir la prueba o realizar pruebas diagnósticas adicionales. En ambos casos, comunique al propietario las ventajas de una visita de seguimiento y hágale saber que usted se compromete a cuidar su mascota.
Es esencial interpretar cada resultado de las pruebas junto con los signos clínicos, otras herramientas de diagnóstico y el riesgo de exposición del perro. Para ello, es necesario adoptar un enfoque de varios pasos que permita obtener un diagnóstico fiable y manejar adecuadamente la CanL. Para garantizar una atención óptima a los perros en regiones endémicas como Italia, Francia y España, los veterinarios deben acompañar todo esto de una comunicación eficaz y empática con el cliente.