Novedades de la guía 1 del ESCCAP que afectan a los protocolos para el control de parásitos en el 2026
El Consejo Europeo para el Control de las Parasitosis en los animales de compañía (ESCCAP, por sus siglas en inglés) actualiza regularmente sus guías sobre epidemiología, diagnóstico y prevención de diversas parasitosis. Estas guías son útiles para el equipo veterinario, ya que permiten realizar recomendaciones para el control de los parásitos, basadas en la evidencia, con la finalidad de proteger la salud de las mascotas, de los clientes y de la población en general.
En las siguientes secciones del artículo, analizaremos algunas de las novedades de la guía 1 del ESCCAP y proporcionaremos orientación para que pueda incorporar fácilmente dichas recomendaciones en su labor diaria.
La guía más antigua se ha actualizado
La guía 1 se centra en el control de vermes según los factores de riesgo, e incluye la prevención, las pruebas de diagnóstico y las estrategias de tratamiento de los vermes intestinales y transmitidos por vectores. Entre los vermes que se abordan, se incluyen aquellos con potencial zoonósico, como los cestodos del género Echinococcus y el ascárido Toxocara, así como especies altamente patógenas para las mascotas, como Angiostrongylus vasorum. La guía se actualiza periódicamente para incorporar nuevos datos y reflejar los cambios en las estrategias de tratamiento y diagnóstico. Los veterinarios deben mantenerse actualizados sobre los protocolos para el control de parásitos, incluyendo las pruebas de detección y los tratamientos. Así, podrán proporcionar recomendaciones claras y basadas en la evidencia sobre los calendarios de desparasitación, la frecuencia de las pruebas de detección y el riesgo de exposición.
¿Cómo afectan los cambios de la guía en la clínica?
Entre los cambios más importantes de la última edición de la guía se encuentran:
Programas de desparasitación y recomendaciones sobre las pruebas fecales
Se sigue manteniendo la recomendación de desparasitar a los gatos y perros con acceso al exterior cuatro veces al año como mínimo. En animales de alto riesgo la frecuencia de desparasitación se dede aumentar a una vez al mes. En el caso de los ascáridos, se sugiere realizar pruebas de diagnóstico, como alternativa al tratamiento rutinario con una frecuencia similar, en función del riesgo. Este enfoque se debería adoptar en los países en los que los tratamientos habituales no se pueden utilizar por motivos legales. La guía también destaca la importancia de realizar análisis coprológicos en mascotas bajo tratamiento.
Nuevas directrices sobre vermes pulmonares
Se destaca la importancia de realizar un seguimiento mediante pruebas de detección en perros y gatos de alto riesgo o con signos clínicos relevantes. El seguimiento ayuda a evaluar la prevalencia de los distintos tipos de vermes pulmonares en cada región y contribuye a mejorar el pronóstico, ya que permite un diagnóstico precoz y un tratamiento rápido. También se pone de relieve la importancia de las medidas preventivas mensuales en mascotas de alto riesgo. Como novedad se proporciona el ciclo biológico del verme pulmonar felino Aelurostrongylus.
Recomendaciones sobre la alimentación a base de carne cruda
Se incluye esta sección para abordar el riesgo de transmisión de parásitos a través de alimentos crudos y se indican las condiciones necesarias para la congelación previa. Entre los parásitos que se pueden transmitir a través de la carne y vísceras crudas se encuentran Echinococcus granulosus, varias especies de Taenia, ascáridos como Toxocara spp. y protozoos como Toxoplasma gondii, Sarcocystis spp. y Neospora caninum. La guía señala que el riesgo de infección por estos y otros patógenos a través de alimentos crudos todavía no se ha cuantificado, pero es muy real. Por lo tanto, es importante congelar la carne y las vísceras crudas a una temperatura de entre -17 °C y -20 °C durante al menos una semana antes de su consumo. Además, la carne debe ser de origen local, ya que su importación podría introducir agentes patógenos que no son endémicos de la región. Si se desconoce el estado de congelación de la carne o vísceras, se recomienda realizar análisis coprológicos rutinarios cada cuatro semanas o administrar un tratamiento profiláctico con un producto específico frente a nemátodos. Dada la reducida fiabilidad de los análisis de heces para detectar infecciones por cestodos (especialmente Echinococcus), siempre es recomendable el tratamiento.
Sección ampliada sobre perros y gatos que viven o viajan a áreas geográficas específicas
Los perros y gatos que viven o viajan a zonas nuevas para ellos pueden tener un mayor riesgo de adquirir infecciones presentes allí y propagarlas a otros lugares. Las enfermedades no endémicas pueden suponer un reto diagnóstico para los veterinarios que no están familiarizados con ellas. Los perros importados de áreas endémicas de determinados parásitos (p.ej., E. multilocularis) deben ser llevados cuanto antes al veterinario y recibir tratamiento con un antihelmíntico adecuado. También se recomienda realizar pruebas de detección de parásitos en heces y en sangre, tal y como se detalla en la guía n.º 9 del ESCCAP.
Cambios en las recomendaciones sobre análisis coprológicos
Se hace hincapié en la importancia de los análisis de heces, incluyendo:
Análisis de heces junto con el tratamiento:
La guía indica que, sin la realización de pruebas diagnósticas, solo se puede hacer una estimación del estado del animal y de la frecuencia recomendada de desparasitación. Las pruebas fecales, junto con el tratamiento rutinario, permiten evaluar el cumplimiento por parte del propietario, comprobar si la frecuencia de desparasitación es suficiente (p. ej., mensual frente a trimestral) y detectar precozmente la resistencia a fármacos. Sin la realización de análisis o pruebas fecales, no se puede saber si los tratamientos y las estrategias de control son eficaces.
Pruebas para la detección de antígenos y coprofagia:
Se menciona la detección de antígenos como método para detectar la infección en la fase prepatente y como forma de eliminar los posibles falsos positivos de las técnicas de flotación asociados a la coprofagia. La guía señala que los falsos positivos debido a la coprofagia son relativamente frecuentes cuando se utiliza la técnica de flotación. Estos casos se pueden detectar mediante pruebas alternativas, como las pruebas de antígenos fecales, o evitando la coprofagia antes de obtener las muestras.
Importancia de las pruebas de detección en la clínica diaria
Las pruebas diagnósticas aportan valor a las clínicas veterinarias. Permiten determinar el estado sanitario de las mascotas, tanto de las que reciben un tratamiento rutinario como las que no, y ayudan a identificar los parásitos locales. Esta información es de gran valor al permitir evaluar los riesgos y establecer programas de control. Las pruebas de diagnóstico también contribuyen a la recopilación de datos a nivel nacional y europeo para elaborar mapas basados en los resultados de las pruebas, como los publicados por el ESCCAP.
Las guías y actualizaciones del ESCCAP van más allá del trabajo académico. Ofrecen la información más reciente sobre parásitos y proporcionan recomendaciones de expertos para que los veterinarios clínicos puedan proteger mejor a las mascotas, a sus propietarios y al público en general frente a nuevas amenazas parasitarias. Al incorporar estas recomendaciones basadas en la evidencia en la clínica, el equipo veterinario puede ofrecer a los clientes un asesoramiento actualizado, garantizando el mejor control parasitario posible.