Por qué las pruebas de screening son esenciales para la salud de los gatos

La atención preventiva es la base para que nuestras mascotas tengan una vida larga y saludable. En el caso de los perros, las pruebas de diagnóstico rutinarias forman parte de los protocolos estándar de las revisiones de salud. Sin embargo, los gatos siguen sin recibir la misma atención en el área de la medicina preventiva. A pesar de ser la segunda mascota más popular en los hogares estadounidenses, es menos probable que a los gatos se les realicen pruebas de diagnóstico rutinarias, lo que a menudo conlleva un retraso en la detección de enfermedades crónicas o potencialmente mortales.

Una nueva investigación de Vet Advantage, que incluye datos de un estudio IDEXX a gran escala, subraya una tendencia preocupante: muchos gatos aparentemente sanos en realidad padecen una enfermedad en fase inicial. Estas enfermedades en estadios iniciales solo se detectan mediante las pruebas de laboratorio incluidas en las consultas de revisión regulares. Esto refuerza la urgente necesidad de que las clínicas veterinarias implementen protocolos estandarizados para la realización de pruebas de diagnóstico rutinarias para los gatos.

A continuación, exploraremos la importancia del seguimiento regular de los gatos, describiremos las principales barreras que dificultan la atención preventiva en los gatos, analizaremos los hallazgos de Vet Advantage y pondremos de relieve cómo las pruebas de diagnóstico mejoran el pronóstico de los pacientes felinos, la satisfacción del cliente y el éxito de la clínica.

¿Por qué los gatos reciben una atención rutinaria insuficiente?

A menudo, las enfermedades pasan desapercibidas, ya que los gatos no reciben el mismo nivel de atención preventiva y de investigación diagnóstica que los perros. Hay muchos factores que contribuyen a la falta de revisiones de salud rutinarias. Algunas de las razones de la menor atención veterinaria incluyen:

  • Ideas erróneas del tutor: muchos tutores tienen la idea equivocada de que sus gatos requieren pocos cuidados y que no es necesario llevarlos regularmente al veterinario, a menos que presenten signos clínicos. La creencia errónea de que los gatos de interior son inmunes a las enfermedades contribuye a reducir las visitas regulares a la clínica y, por lo tanto, se pierden oportunidades de realizar pruebas de diagnóstico precoz.
  • Signos sutiles que pasan desapercibidos: los gatos enmascaran instintivamente los signos de enfermedad. A diferencia de los perros, que muestran cambios notables en su comportamiento cuando no se encuentran bien, los gatos a menudo tienden a esconderse o volverse más tranquilos cuando sienten malestar. Signos sutiles, como la pérdida de peso, el letargo leve o los cambios respecto al uso de la bandeja de arena, a menudo pueden pasar desapercibidos. Es posible que la enfermedad ya esté avanzada cuando los tutores se den cuenta del problema. Afecciones como la enfermedad renal crónica (ERC), el hipertiroidismo, la leucemia Felina (FeLV), la Inmunodeficiencia Felina (FIV), enfermedades asociadas a la inmunosupresión y la diabetes se pueden manifestar con signos leves o inespecíficos, haciendo que sea fácil pasarlas por alto si no se realizan pruebas diagnósticas.
  • Visitas a la clínica veterinaria poco frecuentes: según la American Association of Feline Practitioners (AAFP), los gatos visitan al veterinario un 50% menos que los perros. El estrés del viaje a la clínica, la ansiedad en el entorno clínico y la percepción de que los gatos no requieren cuidados contribuyen a reducir la frecuencia de revisiones y la posibilidad de realizar pruebas diagnósticas rutinarias.

Todo esto tiene consecuencias, y es que las enfermedades felinas a menudo pasan desapercibidas en sus primeras etapas. Sin la realización de pruebas diagnósticas de forma proactiva y regular, los veterinarios solo suelen detectar las enfermedades en fases avanzadas, cuando el tratamiento es menos eficaz.

Las investigaciones demuestran la necesidad de mejorar el diagnóstico en los gatos

Recientemente, Vet Advantage compartió los resultados del informe CATalyst, «Estado del gato: Bienestar y Nutrición 2024», destacando la necesidad de mejorar el diagnóstico felino. En el estudio se encuestó a 400 veterinarios y 1.900 tutores de gatos de 1.250 clínicas que atienden a 1,5 millones de pacientes felinos en todo Estados Unidos durante un período de tres años.

En esta investigación se observó una tendencia preocupante: en muchos casos la falta de atención preventiva condujo al diagnóstico de enfermedades crónicas graves, como la enfermedad renal y el hipertiroidismo, después del agravamiento de los signos clínicos.

Ventajas de las pruebas diagnósticas rutinarias en gatos

La realización de pruebas de diagnóstico como parte de las revisiones rutinarias de salud puede mejorar en gran medida la salud del gato y la confianza del cliente. Las pruebas de diagnóstico rutinarias ayudan a identificar enfermedades silenciosas o subclínicas, lo que permite intervenciones más tempranas y efectivas.

Algunas de estas pruebas, que todavía se siguen pasando por alto, incluyen:

  • Hemograma completo y perfil bioquímico: útiles para identificar infección, anemia o disminución de la función renal y hepática.
  • Prueba de tiroides: esencial para detectar hipertiroidismo, especialmente en gatos mayores de 7 años.
  • Análisis de orina: ayuda a la identificación precoz de disfunción renal y detección de infecciones urinarias.
  • Prueba de antígeno fecal: Identifica parásitos que podrían no detectarse en otras pruebas fecales.
  • Screening de enfermedades infecciosas felinas: para detectar FIV, FeLV y dirofilariosis felina en regiones endémicas (especialmente el sur de Europa) y en gatos importados. También incluye la detección de infecciones asociadas a la inmunosupresión (p. ej., causadas por micoplasmas hemotrópicos, especialmente en gatos que viven al aire libre) y otras enfermedades transmitidas por vectores felinos en áreas endémicas relevantes o gatos importados, como infecciones por Leishmania, Anaplasma, Hepatozoon y Cytauxzoon.

El uso rutinario de estos paneles permite una atención proactiva y actúa como una red de seguridad vital, detectando problemas que de otra forma se podrían pasar por alto realizando solo la anamnesis y la exploración física. Por ejemplo, una de las enfermedades felinas más frecuentes, la enfermedad renal crónica (ERC), se puede controlar durante años con cambios en la dieta y fármacos siempre que se detecte a tiempo. De manera similar, el hipertiroidismo responde bien al tratamiento farmacológico, a la terapia con yodo radiactivo o a la cirugía cuando se identifica antes de que surjan complicaciones. Sin embargo, estas enfermedades pueden ser más difíciles de tratar si no se detectan a tiempo.

Estandarización de los protocolos de diagnóstico felino

La evidencia es abrumadora: las pruebas de diagnóstico rutinarias no solo son útiles, sino también necesarias para los gatos. La estandarización de los protocolos de las revisiones de salud incluyendo análisis de sangre y de orina mejora la calidad de la atención y contribuye al mejor estado de salud de las mascotas.

Los beneficios van más allá de la salud del paciente y también impactan en la clínica veterinaria.

  • Mejor pronóstico de los pacientes: el diagnóstico temprano conlleva un mejor pronóstico que el diagnóstico en una etapa terminal. Las pruebas de diagnóstico rutinarias pueden conducir a una intervención oportuna, retardando o incluso revirtiendo la progresión de la enfermedad.
  • Educación y satisfacción del cliente: los tutores quieren lo mejor para sus mascotas. Cuando los veterinarios comunican el valor de las pruebas de diagnóstico rutinarias, es más probable que los clientes acepten las pruebas y aprecien el enfoque proactivo.
  • Mayor fidelidad a la clínica: si bien la salud es más importante que el resultado final, las pruebas de diagnóstico rutinarias aumentan el valor de la visita y, al mismo tiempo, reducen las visitas de urgencia y la rotación de clientes. Además, posiciona a la clínica como rigurosa, moderna y comprometida, generando confianza y seguridad en los clientes.

El futuro de la salud felina comienza realizando pruebas

Los gatos merecen el mismo cuidado preventivo riguroso que los perros. La idea errónea de que necesitan pruebas diagnósticas con menor frecuencia es obsoleta y peligrosa. La investigación destacada por Vet Advantage lo deja claro: la enfermedad silenciosa es frecuente y el diagnóstico es la clave para detectarla a tiempo.

Las pruebas de diagnóstico rutinario en gatos son más que informativas: son necesarias. Mediante la adopción de protocolos de pruebas estandarizados y el establecimiento de un nuevo estándar de atención felina, las clínicas veterinarias pueden garantizar una mejor salud de los pacientes, clientes más satisfechos y resultados más sólidos a largo plazo.

Laura Sullivan
MRCVS

Laura Sullivan se graduó en el Royal Veterinary College en 2009 y es una cirujana veterinaria con experiencia en animales pequeños. En la práctica, ha desempeñado diversos roles, incluido el de veterinaria asociada, veterinaria suplente y directora clínica. Además de su trabajo clínico, la empresaria Laura tiene la misión de ayudar a los profesionales veterinarios y sanitarios a ser más sostenibles. Fundó 'All Scrubbed Up Scrub Hats', una pequeña empresa que crea gorros médicos reutilizables y ecológicos a medida para los héroes veterinarios, dentales y de atención médica del mundo. Los puntos de vista y opiniones contenidos en este artículo son propiedad de los autores y no reflejan necesariamente los puntos de vista de The Vetiverse o IDEXX.

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