Razas caninas y cáncer: ¿Qué perros tienen mayor riesgo?
Según la Sociedad Veterinaria del Cáncer1 de cada 4 perros desarrollará un tumor maligno a lo largo de su vida y, en el caso de los perros de 10 años o más, esta proporción se eleva a 1 de cada 2. Con 6 millones de casos nuevos de cáncer diagnosticados cada año en EE.UU., esta enfermedad se ha convertido en la principal causa de muerte en perros adultos.
A pesar de la creciente investigación en diversos tratamientos del cáncer, la falta de estrategias razonables de detección precoz, hace que el tratamiento a menudo vaya dirigido a etapas de la enfermedad ya avanzadas, que no responden al tratamiento o que son recurrentes. Sin embargo, los estudios indican que muchos cánceres caninos probablemente tienen periodos de latencia de hasta varios años, por lo que las herramientas de cribado adecuadas podrían ayudar a los veterinarios a diagnosticar el cáncer antes de que aparezcan los signos clínicos y aumentar en gran medida las posibilidades de éxito del tratamiento. Además, conocer los tipos más frecuentes de cáncer y las razas de perros afectadas con mayor frecuencia puede permitir adelantar el diagnóstico de cáncer, lo que se traduce en una mayor tasa de supervivencia.
Razas de perros y tipos frecuentes de cáncer
El primer paso para contribuir a mejorar el diagnóstico del cáncer es saber qué perros tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer y qué tipos de cáncer hay que vigilar en función de la reseña del paciente. En un estudio se encontró que, aunque la mayoría de los perros tienen un riesgo similar a lo largo de su vida, los perros de raza y de tamaño grande desarrollan cáncer a edades más tempranas que los mestizos o de tamaño pequeño. En los perros con mayor riesgo, el screening o cribado a edades más tempranas puede permitir la detección precoz del cáncer y mejorar el pronóstico.
Según la Veterinary Cancer Society, los cánceres caninos más frecuentes son el linfoma, el osteosarcoma, el mastocitoma, el hemangiosarcoma, el melanoma y el carcinoma de células transicionales. También son frecuentes los tumores mamarios, los sarcomas de tejidos blandos y el cáncer de pulmón. Se ha reconocido ampliamente que varias razas tienen predisposición a ciertos tipos de cáncer que son menos frecuentes en la población canina general, como el carcinoma de células transicionales en el terrier escocés y el West Highland, así como el sarcoma histiocítico en el boyero de Berna. Además, muchos veterinarios no conocen la predisposición de las diferentes razas a los diferentes tipos de cáncer.
Según un estudio reciente sobre mortalidad en el Reino Unido, la tasa media de mortalidad por una causa relacionada con el cáncer en perros de raza es del 27%. Además, casi el 50% de las cinco razas con mayor tendencia a desarrollar cáncer, murió debido a esta enfermedad. Estas razas incluyen el perro de agua irlandés, el retriever de pelo liso, el vizsla húngaro de pelo duro, el boyero de Berna y el rottweiler.
Algunas razas, siendo el golden retriever la más popular, están sobrerrepresentadas en otros estudios sobre el cáncer. En el estudio referenciado muchas razas superaban al golden retriever, con una tasa de mortalidad por cáncer del 38,8%. Entre las razas más populares en EE.UU. con mayor tasa de mortalidad por cáncer se encuentran el boyero de Berna y el rottweiler. También cabe mencionar al boxer, el pastor de Brie, el bulldog francés y el bullmastiff.
Esta predisposición racial puede estar relacionada con el origen ancestral, ya que las razas de tipo spitz tienen menor tendencia a desarrollar cáncer que las de tipo moloso, y otros grupos de Asia, África y Europa se agrupan en las tablas de riesgo.
Influencia de la raza en el cáncer
Ciertos tipos de cáncer afectan a algunas razas con más frecuencia que a otras, independientemente del riesgo de cáncer en general de la raza. Los tipos de cáncer más frecuentes y las razas más afectadas son:
- Sarcoma histiocítico: este tumor es frecuente en el boyero de Berna y retriever de pelo liso, así como en el golden retriever y el rottweiler.
- Osteosarcoma: afecta sobre todo a razas grandes y gigantes, como el rottweiler, gran danés, lobero irlandés, lebrel escocés, borzoi, galgo, San Bernardo, doberman, pastor alemán, golden retriever y leonberger.
- Hemangiosarcoma: este tipo de tumor afecta con frecuencia al pastor alemán, bóxer y golden retriever.
- Mastocitoma: este tumor es frecuente en el bóxer y razas tipo "bull", como el bullmastiff, el boston terrier y el staffordshire bull terrier, así como en el carlino, el rhodesian ridgeback, el weimaraner, el beagle, el shar-pei, el labrador y el golden retriever.
- Linfoma: razas como el bóxer, bulldog, bullmastiff, springer spaniel inglés, labrador y golden retriever, rottweiler, basset hound, San Bernardo, terrier escocés, airedale terrier y boyero de Flandes están predispuestas al linfoma.
- Melanoma: el melanoma suele afectar al schnauzer, terrier escocés, caniche, cocker spaniel, chow chow, golden retriever y pequinés.
- Tumores mamarios: son más frecuentes en perras no esterilizadas o esterilizadas después de los 2 años de edad. Las razas con mayor representación incluyen el bóxer, los spaniels, los terriers pequeños, el teckel, el setter, el pointer y el pastor alemán.
Nuevos protocolos de detección del cáncer en perros
Los veterinarios pueden emplear estrategias de detección más eficaces conociendo las razas de mayor riesgo. Las pruebas tradicionales de detección del cáncer en sangre han sido hasta ahora prohibitivas en cuanto a su coste, limitando la realización de pruebas seriadas para una mayor precisión, además de requerir muestras de sangre voluminosas que pueden ser difíciles de obtener en perros pequeños o inquietos.
Ahora hay pruebas nuevas más asequibles, con tiempos de respuesta rápidos y que requieren una muestra de sangre rutinaria, que se pueden integrar fácilmente en las ofertas de atención preventiva. Esta prueba de vanguardia detecta nucleosomas circulantes, que suelen estar elevados en siete tipos de cáncer canino frecuentes. El hallazgo de un aumento de nucleosomas circulantes permite identificar a los perros que probablemente padecen cáncer, lo que nos puede llevar a hablar con los clientes sobre la realización de pruebas adicionales para localizar, identificar y determinar el estadio del cáncer.
La edad media de aparición de cáncer en perros se sitúa en torno a los 8 años, por lo que se recomienda realizar un cribado anual de cáncer canino a todos los perros de 7 o más años. Los perros de raza, de tamaño grande y las razas de alto riesgo que desarrollan cáncer a edades más tempranas deberían someterse a pruebas de screening o cribado a partir de los 4 años. Incorporar el cribado de cáncer a los protocolos de atención preventiva, puede ser el primer paso hacia el diagnóstico precoz de cáncer, antes de que el perro presente signos clínicos, cuando todavía son posibles opciones de tratamiento más asequibles y eficaces.