Diagnosi della leishmaniosi nei cani: Segni clinici e trattamento
La leishmaniosi è una malattia associata sia all'infezione da Leishmania sia alla risposta immunitaria del cane. Attualmente non esiste un protocollo standard per la diagnosi della leishmaniosi canina. Il processo si riduce invece a una decisione clinica basata sull'identificazione delle alterazioni clinico-patologiche e sui test diagnostici disponibili1-6.
A continuación, explicaremos cómo los veterinarios pueden identificar la leishmaniosis en perros, proporcionando información sobre cómo se transmite la enfermedad, la diferencia entre el diagnóstico inicial y el diagnóstico de recaída y las posibles decisiones terapéuticas.
Comprender la transmisión de la leishmaniosis
La leishmaniosis está causada por un parásito que se transmite a través de la picadura de un flebótomo o mosca de la arena. Los signos clínicos más frecuentes incluyen lesiones cutáneas, aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, falta de apetito, debilidad, fatiga, fiebre, pérdida de peso, diarrea, vómitos, polidipsia con poliuria y epistaxis.
La ehrlichiosis, la babesiosis o la anaplasmosis, son ejemplos de muchas otras enfermedades transmitidas por artrópodos que pueden complicar tanto el diagnóstico como el tratamiento de la leishmaniosis.
Estas enfermedades se deben tener en cuenta en el diagnóstico de leishmaniosis, ya que en muchos casos las alteraciones clínicas y analíticas son idénticas. Debido a esto, debemos buscar otras posibles coinfecciones.
Los factores a considerar para identificar estas enfermedades incluyen:
- Zona donde vive el perro: la ubicación ayuda a conocer la prevalencia del artrópodo y del patógeno.
- Estilo de vida del perro: Los diferentes entornos—interior, exterior, granja— implican diferentes factores de riesgo para el perro.
Además, las coinfecciones también pueden influir en el tratamiento y el pronóstico del paciente con leishmaniosis, al inducir una respuesta inadecuada del sistema inmunitario.
La presencia de diferentes patógenos en un mismo perro, como Leishmania o Ehrlichia, se ha asociado con una reducción en la presentación de antígenos a linfocitos, con alteraciones en la producción de distintas citoquinas y con desequilibrios en la respuesta inmunitaria Th1/Th2 adquirida, favoreciendo todo ello el desarrollo de cuadros clínicos más graves que requieren tratamientos combinados.7
Diagnóstico de leishmaniosis canina según la situación clínica
En el diagnóstico de leishmaniosis canina, hay dos situaciones clínicas distintas: el diagnóstico inicial y el diagnóstico de una posible recaída.
Diagnóstico inicial de leishmaniosis
Para diagnosticar leishmaniosis por primera vez en un perro enfermo, el protocolo más recomendado sería la realización de pruebas de laboratorio, incluyendo el hemograma completo, el perfil bioquímico, el proteinograma y urianálisis (con la determinación del cociente proteína-creatinina en orina)1-6. Estas pruebas pueden ser útiles para detectar cualquier alteración sugestiva de leishmaniosis.
Detección de coinfecciones
También puede ser útil realizar pruebas de cribado para detectar las coinfecciones más probables en función de la localización geográfica y estilo de vida del perro.
Detectar Leishmania para diagnosticar leishmaniosis
En un perro enfermo se puede diagnosticar leishmaniosis demostrando la presencia de Leishmania mediante microscopía (citología o histopatología). Para ello se debe obtener una muestra de lesiones (piel, mucosa, intestino, humor acuoso, articulaciones, etc.) de médula ósea o ganglios linfáticos.
Diagnóstico de leishmaniosis mediante serología
Si no se ha podido encontrar Leishmania mediante microscopía, la serología es una prueba diagnóstica indirecta para la leishmaniosis. Las pruebas serológicas evalúan la respuesta inmunitaria del perro al parásito.
Uso de pruebas serológicas cualitativas para identificar leishmaniosis
Las pruebas rápidas serológicas cualitativas son fáciles de realizar y ofrecen un resultado rápido con una sensibilidad variable, pero con una alta especificidad. Un resultado negativo en la prueba rápida serológica cualitativa no descarta la leishmaniosis como causa de la enfermedad en ese perro. Por otro lado, un resultado positivo de la prueba serología cualitativa no implica necesariamente que la enfermedad actual del perro sea leishmaniosis. Sin embargo, es bastante probable.
Uso de pruebas serológicas cuantitativas para identificar la leishmaniosis
Si el resultado de una prueba serológica cualitativa es positivo o no se ha realizado, es necesario realizar una serología cuantitativa. Tanto las técnicas de ELISA como IFA ofrecen resultados similares en términos de especificidad y sensibilidad.
Hay que tener en cuenta que la cantidad de anticuerpos específicos de Leishmania circulantes puede variar. Esta variabilidad puede deberse a la realización de pruebas serológicas cuantitativas en diferentes laboratorios o incluso en un mismo laboratorio, pero en diferentes momentos. Cada laboratorio determina la zona de corte para que una prueba serológica se considere positiva.
Un resultado positivo en las prueba serológicas en áreas endémicas de Leishmania no siempre implica que los signos clínicos se deban a leishmaniosis en un perro en particular. Los perros expuestos, pero no infectados, pueden presentar un resultado serológico positivo. Supongamos que la prueba se realiza en el periodo del año cuando es posible la exposición. En ese caso, los flebótomos todavía pueden estar presentes en el medio ambiente, y los perros pueden estar expuestos, pero no infectados con Leishmania, o infectados, pero no enfermos de leishmaniosis. Los perros con signos clínicos y/o alteraciones de laboratorio compatibles con la leishmaniosis y una serología cuantitativa positiva con una cantidad alta de anticuerpos circulantes, pueden considerarse muy probablemente enfermos, incluso cuando no se haya podido detectar Leishmania mediante microscopía o pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR).
Uso de la PCR para identificar leishmaniosis
Si la microscopía y las pruebas serológicas no conducen a un diagnóstico de leishmaniosis, se debe realizar la PCR. La PCR cuantitativa, conocida por su especificidad y precisión, puede ser muy útil para obtener un diagnóstico definitivo, debido a su capacidad para detectar el ADN de Leishmania y, por tanto, confirmar la infección en el perro enfermo.
Diagnóstico de una posible recaída de leishmaniosis
No existe un protocolo recomendado para diagnosticar leishmaniosis por una posible recaída en un perro enfermo.
Parece que se pueden producir recaídas de leishmaniosis por tres motivos diferentes:
- La presencia de comorbilidades
- La falta de eficacia a los tratamientos recomendados o resistencia de Leishmania a los mismos
- La respuesta inmunitaria inadecuada del perro
Retos en el diagnóstico de posibles recaídas
La presencia de diversos tipos de comorbilidades, especialmente enfermedades infecciosas transmitidas por artrópodos, podría ser un factor clave para el manejo clínico de la leishmaniosis canina. La similitud de los signos clínicos y/o alteraciones analíticas y su efecto en la respuesta inmunitaria del perro, podrían explicar el papel de las comorbilidades en perros que presentan recaídas8,9.
Uno de los factores que dificulta el diagnóstico de una posible recaída es que la leishmaniosis canina se considera una infección latente con baja carga parasitaria. Esto significa que los perros permanecen infectados crónicamente, después del tratamiento de la leishmaniosis.
Durante este período de infección latente después del tratamiento, es frecuente que se produzcan variaciones clínicas, analíticas y serológicas como consecuencia de la infección crónica. Todos estos factores hacen que sea complicado diagnosticar una verdadera recaída de leishmaniosis y diferenciar entre una infección latente por Leishmania y una coinfección por otra enfermedad transmitida por patógenos con signos clínicos comparables2,3,10.
Diagnóstico de recaída mediante la carga parasitaria sistémica
El protocolo descrito para el diagnóstico por primera vez de leishmaniosis no se puede aplicar de igual manera al diagnóstico de una potencial recaída de leishmaniosis. Además, no hay marcadores de diagnóstico ideales que puedan detectar la transición de infección latente controlada a recaída.
Sin embargo, hay un indicador clave de recaída: el aumento de la carga parasitaria local o sistémica, que facilita la detección directa de Leishmania. La identificación de Leishmania mediante microscopía en cualquier tipo de muestra o mediante PCR cuantitativa en lesiones específicas o en sangre, podría indicar una posible recaída. En este caso, sería necesario utilizar de nuevo un tratamiento anti-Leishmania. Si no se detecta Leishmania, entonces es menos probable una recaída, por lo que no sería necesario repetir el tratamiento11,12.
El diagnóstico de la leishmaniosis se complica con el tiempo
El diagnóstico de leishmaniosis en perros es una decisión clínica basada en confirmar la relación entre la infección por Leishmania y el desarrollo de la enfermedad. Sin embargo, el proceso se complica cuando se quiere diagnosticar una recaída de leishmaniosis en un perro tratado anteriormente. Los veterinarios deben tener en cuenta la historia clínica del paciente, el contexto, la presentación clínica y los resultados de laboratorio tanto en el diagnóstico inicial como en el diagnóstico de recaídas.
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